jueves, 18 de febrero de 2010

____Re.flexiones a ras de suelo

Me siento en el suelo por un ratito, para descansar un poco.
Olvidaba lo ameno que es sentarse relajado en el suelo.
Más aun si es un suelo sano y silenciosos
Cálido aroma, simple y tibia escena.
‘Por qué no dejarla así?, para que ensuciar esto?’
Paredes mudas y ventanas ciegas
Me recuesto,
cierro los ojos,
respiro y huelo
Madera caliente, acogedora.
por unos segundos, escucho el silencio de ciudad.
y pienso:
.- “por qué no dejarlo así?“
Ahora lo digo, en voz alta:
.- “por qué no dejarlo así?“
Abro los ojos, y sonrío (sonrío, no rio)
Me asusto, no por estar solo, sino por hablar solo.
Por unos instantes me tiento a pararme y poner música
Pero nuevamente pienso “por qué no seguir así?”
Suena rara la propia voz cuando uno sabe que esta solo
Uno se escucha de improviso y no sabe bien que sentir.
Debe ser como viajar al pasado y verse a sí mismo?
Claro de dividido por mil, verse a sí mismo no se compara
A escucharse en realidad, obvio…
Más bien escuchar la propia voz es como mirarse al espejo,
Mirarse a los ojos por largo rato, hasta asustarse o algo asi.
No lo han hecho_?!
… pienso esto y me empieza a dar un poco de sueño.
Miro el techo limpio y lejano,
Al techo nunca lo llenaran de recuerdos y ruidos.
Esas cosas no alcanza a llegar allá arriba.
Los recuerdos se quedan a la altura de nuestras miradas.
No allá arriba.
Con la cabeza pegada al piso, miro a ras de suelo.
Aéreas limpias, aun. Extensas llanuras inmobiliarias.
Volúmenes de ’nada’ esperando resignados
A ser llenados por ‘algo’ o por ‘todo’
Así, con la cabeza en el suelo,
Y la espalda sobre tablas tibias
Termino por aceptarlo(me)
Respiro hondo nuevamente,
Cierro los ojos
Y finalmente
duermo una siesta
en el suelo virgen
entre paredes sanas aun.
Rodeado de nada nueva y
Silencio con olor a madera.
En un día laboral, en un lugar no apto.
Me doy un gusto tonto, pero significativo.
Duermo en el suelo, en un lugar y momento
no apropiados para dormir.
Me salgo de las coordenadas típicas
El lugar equivocado en la hora equivocada
En el suelo duermo una siesta en vez de almorzar
luego duermo. Una exquisita siesta rara.
Hasta que me despierto medio helado y
atrazado para volver a la oficina.
A ras de suelo se ven rara las cosas
No mal, sino raras.
Se han fijado?